Mis obras nacen en una zona profunda, un territorio que trabaja en silencio hasta el momento de la creación donde la imagen se despliega, casi lúdica.
Hay allí algo que me excede, una energía que toma forma antes de volverse pensamiento originando una multiplicidad de enfoques desde distintos ángulos.
Mi trabajo no ofrece respuestas ni discursos cerrados. Cada obra es una pregunta abierta donde conviven lo íntimo y lo colectivo. Aspiro a que quien la contemple pueda reconocerse en esa tensión compartida.
